“Yo te daré libro vivo”. Jesús escritura viviente 

“Jesús se agachó y con el dedo se puso a escribir en el suelo” Jn 8,6 del evangelio de Jesús y la mujer adúltera Jn 8,1-12

Jesús se toma su tiempo para contestar, el ambiente es agónico, se cierne sobre el la muerte violenta de una mujer. Pero Jesús se toma su tiempo. Lo que tiene que decidir es muy grave, cómo hacer luz en medio de tanta oscuridad ante tanta violencia. No tiene la respuesta fabricada aprendida.

 

Y “Jesús se agachó y se puso a escribir en el suelo con el dedo” Jn 8,7. Extraña postura para encarar la violencia de los fariseos. Extraña postura para escribir. ¿Qué escribió?

La escritura es un sistema de comunicación humana, permitió y permite al ser humano superar las barreras del tiempo y el espacio. Y Jesús se revela como aquel que romperá estos límites físicos y vivirá eternamente con nosotros, con cada uno de nosotros. “Ve y en adelante no peques más” Jn 8,11. Cristo es la escritura viva de los creyentes. Así termina este pasaje.

“Los letrados y fariseos le presentaron una mujer sorprendida en adulterio la pusieron en el centro y le dijeron: Maestro esta mujer ha sido sorprendida en flagrante adulterio, la Ley de Moisés dice que dichas mujeres sean apedreadas, tú ¿Qué dices?” Jn8,4-6

 

“Jesús se agachó escribía en el suelo con el dedo Jn8,6. Si la escritura es una auto revelación, y Jesús escribió con una caligrafía, invisible en el soporte de esa escritura ¿no será porque él va a ser visible en la vida de sus seguidores e invita más que a leer, a escuchar, a estar atentos, pues él llega a todos y a todas sin itinerario y sin tiempo?

Este pasaje invita a guardar silencio y ver qué se mueve por dentro de nosotros y aprender a leerlo. Estar atentos, en el sentido que Jesús,  cuando le tocó la hemorroisa que dijo:  “¿Quién ha tocado mi manto?“ Mc 5, 30 había notado que un poder había salido de Él. Escuchar lo que dice ese “movimiento”-

El cuerpo escribe nuestras emociones y sentimientos. El cuerpo tiene otras formas de pensar con otros lenguajes: “el cuerpo piensa más veloz que las palabras y la mente” M. Ojeda. Sentir nuestro cuerpo es una forma de conocimiento, como son las emociones y los sentimientos. La sensibilidad es una forma de pensar.  También Jesús provoca emociones y hace bien desentrañarlas y escuchar su mensaje. La espiritualidad evangélica se desarrolla escuchando nuestro cuerpo: su sed, su hambre, sus emociones; el método nos lo da Jesús “quien tenga sed que acuda a mí y beba”Jn7,37

 

“De nuevo se agachó y seguía escribiendo en el suelo” Jn 8,7 ,huyendo de una representación manipulable de Dios, advirtiendo el error de pretender conocer la Voluntad de Dios, y poseer  a Dios en una religión. Escribir con el dedo, entonces el texto se hace impenetrable; en contraposición a lo escrito, escuchando a Jesús nacemos al espíritu de la palabra. ” Yo te daré libro vivo « le dijo Jesús  a Teresa de Jesús cuando la iglesia prohibía leer las escrituras a las mujeres y recorrer un camino espiritual propio,  Jesús, libro vivo “dónde hemos de aprender a amar», que decía el carmelita descalzo y amigo, fallecido  José Vicente Rodríguez.

Jesús, una escritura sin forma, sin signos, sin texto, sin grafía, silente, que está sin embargo destilando vida: Su vida, que desde entonces nos alcanza,. Se refería  el mártir Lebretón, a Jesús,  diciendo “Quiere narrar en mí una historia que me sucede”.

Escribas, doctores de la Ley poseían un influjo intelectual e ideológico muy importante. Los fariseos fervientes cumplidores de la Ley  poseían un gran prestigio religioso, ellos representaban un gran poder, el de la ideología y el de la ejemplaridad simbólica; y la gran preocupación de Jesús era cómo  usaban ese poder.

La Inesperada escena en la que irrumpe con la mujer en el sosiego enseñante de Jesús, la violencia, nos abre varios horizontes de interpretación: Estaba en esa escena representada toda la ceguera del poder, la ceguera sobre Dios que habían construido interpretando sus Leyes. Fariseos, escribas, Ancianos observantes… mantenedores de la memoria, o tal vez creadores de la memoria que no era; mantenedores de los conocimientos “sabios” que habían convertido la Ley en letra muerta frente a Jesús, Palabra viva. Observantes, Memorialistas, escribidores; depositarios del conocimiento, como sucede hoy dentro de la iglesia. Habían creado un mundo de oscuridad. Habían velado y oscurecido a Dios.

La acogida de Jesús a la mujer adúltera en este pasaje es liberadora. La mujer enfrenta el poder destructor de las tinieblas afectivas, de la confusión emocional y se lo deja a Jesús. Una invitación a conocer en qué enredadera se agazapan nuestras emociones, nuestro sentimiento y cómo nos engañan nuestras creencias. Jesus libera porque ayuda a evacuar todo el dolor soportado pero no dolido. Busca Jesús un dolor para iniciar una historia, Jesús libera porque devuelve la dignidad a los despreciados y marginados por la sociedad. El gesto de amistad de Jesús de acercarse a la  mujer, libera, porque en sí mismo, supera la separación y la oposición. Este acercarse o dejar que ella se acerque a él  es distintivo de Jesús.

“Jesús permanecía en el centro con la mujer liberando sus ojos de su noche, y sus oídos del ruido de sus afectos y vida, liberándola del vórtice de sus emociones y sentimientos, su confusión emocional, liberándola del amargor de los desprecios y humillaciones haciéndola disfrutar de su dulzura, saborear su ternura y su generosidad divina.

Las letras para los hebreos son signos sagrados que Dios reveló a la humanidad y que esconde misterios sobre Dios; los que conocen los profundos misterios de las letras pueden participar del mismo poder de Dios. Eso piensan, y actúan como intermediarios para enseñar a los hombres el mensaje divino; y sin embargo, Jesús escribe un texto con el dedo que no puede ser fijado, ni recordado, ni interpretado, ni trasmitido. Sólo escuchar su rumor. Una enmienda a la totalidad. Jesús se agacha, se levanta y, de un plumazo les quita el poder de condenar a los que se habían arrogado el poder de ser intérpretes de la voluntad de Dios, actuando, pensando además, que participaban del poder de Dios, ”Quien de vosotros esté libre de pecado que tire la primera piedra” La traducción que habéis hecho de Dios es profundamente violenta les viene a decir Jesús.

Me invita a leer el evangelio, no con el dogma por delante, sino con la escucha atenta del Espíritu, una escucha poética.

“Escribía con el dedo en el suelo En el suelo de la vida, agachado, a ras de tierra. En el suelo, dónde padecemos o gozamos. En la tierra que habría que pisar, en la que tenemos que vivir, y Dios radicado en ella. ”Jesús se ha revelado en el oficio, la geografía, el lenguaje y las costumbres de los hundidos de la sociedad” B. González Buelta. Van a ser las personas las que nos revelen a Dios. El tiempo nuevo no está mediatizado por intérpretes, traductores, escribas… El texto nuevo  que se va a escribir no se puede codificar en signos ¡Es vida¡ Una vida que conecta la eternidad. “Yo te daré libro vivo”.

El acto de leer es la contraparte del acto de escribir, y significa hacer propio lo que antes era extraño. Jesús al escribir con el dedo ha dejado el texto mudo, ha dejado de ser la voz de alguien ausente, porque ahora sólo hay Presencia, Jesús es el mensaje. La verdadera Escritura de Dios es Él, que acoge a la mujer adúltera y se entrega anunciándole el mundo definitivo en el que poder vivir sin mediadores, sin medidores… “Y en adelante no peques más”: Un cielo escrito en ninguna parte. Inaprensible, inapropiable, universal.

 

 “Se incorporó y les dijo. Quien de vosotros  esté sin de pecado que tire la primera piedra.”jn.8,7 No fue un acto de ponerse de pie, de alzarse. Fue incorporar todo su cuerpo al momento que estaban viviendo.

Se incorporó para hablar con la mujer, una muestra de respeto, un reconocimiento. Dios se pone de pie para encontrarse con el ser humano. Se incorpora para que la mujer le acoja. Se presentó a ella con todo su cuerpo levantado. Evoca la resurrección. “Sí, Jesús tiene necesidad de penetrar nuestra carne. Se incorpora para “poderse llamar de veras Resucitado Viviente” como dice el mártir Lebreton. Se levantó del silencio para decir que no hay condena. “Yo tampoco te condeno” Jn 8,11 Que “Dios jamás  niega” que decía S. Weil

Comprender algo significa comprenderse a sí mismo. La hermenéutica sin ojos de mujer es grave problema porque invisibiliza parte de las vivencias del ser humano, Jesús las eligió a ellas para expresar lo significativo de decir (María, Samaritana, adúltera, Magdalena) para comunicarse a través de ellas, y con ellas estableció una Comunicación sin fronteras. Ejerce Jesús una violencia poética sobre el lenguaje caduco de los notables religiosos, lo subvierte con autoridad. El mártir del Atlas, Lebreton, decía y vivía  “el evangelio como escritura natal”. No podemos perder la frescura de su florecer ni dejar de desbrozar lo que ha sido leído de forma hegemónica.

En este evangelio el cuerpo se hace omnipresente desde que da comienzo la narración. La experiencia humana es inseparable del cuerpo y sus movimientos. ¿Por qué nuestra religión abomina tanto de él? Escribe con el dedo, agachado, y hace que  nos fijemos en el cuerpo, porque el cuerpo es el lugar donde sucede la vida y el cuerpo de Cristo como lugar de vida y experiencia inefable. El cuerpo es siempre nuestro medio de vida, de aprendizaje. Hagas lo que hagas, siempre está el cuerpo. Igualmente  Siempre el Resucitado Viviente.

El cuerpo se hace palabra en este evangelio y nos invita a llegar con la palabra a los lugares más extremos de la existencia.

“Se fueron todos empezando por los más ancianos” Jn 8,9. Todo quedó en silencio de violencia, de palabras, de presencias ,y nos invita a otro silencio. “Silencio como comunicación no como vacío”, escribía el monje Lebreton, y seguía: “anteponiendo la concordia a la violencia reinante” y añadía :“qué lenguaje vamos a utilizar frente a las palabras asesinas que rechazan al extranjero, al comunista, al francés, al cristiano. ¿La poesía no tendrá una palabra de paz para cantarla en esta batalla, una escritura en tensión hacia una concordia que pretende hospedar a lo opuesto?” Desgraciadamente estas palabras cobran hoy gran actualidad para nuestro país y para el mundo entero que está encendido de violencias. La poesía tiene que ver con la forma de estar en el mundo. Es una búsqueda del Otro. La poesía es un posicionamiento ético, es escuchar lo que otros y otras no han oído.

En este evangelio me sorprenden muchas cosas,   a veces me  deja sin palabras: “Jesús se agachó Rompiendo el eje del dominio, se agacha como las mujeres, en cuclillas, como la mayoría de las mujeres trabajan: dobladas, sin voz ni autoridad.

Desembocamos al silencio en donde los silencios enmudecen. En reverencia acojo a quien se levanta del polvo de la tierra: Se incorporó Jesús”Jn8,7 y anunciaba que había un nuevo tiempo, el tiempo de los desamparados, de todos y cada uno de nosotros y nosotras, que estamos representados en la mujer. En tiempo de Jesús era una sociedad que a enfermos, pobres, mujeres estériles,  las expulsaban de la familia y de la comunidad sagrada. Jesús anuncia que se acabó el tiempo de la exclusión y segregación  por ninguna razón.

Lebreton decía que la  «Pascua es la irrupción de lo inesperado». El paso de la decepción a lo inesperado. La Resurrección estaba fuera del horizonte de los  presentes en este pasaje, de  todos, menos  de la mujer adúltera, que supo comprender, y reconocer lo que ocurría, lo que Jesús anunciaba. Es la única que entiende, de todos los que están allí, lo que está pasando. Esta mujer supo mirar más alto, y escuchar lo que otros no habían oído: Se dirigió a Jesús como Señor, apuntando a su divinidad, cuando todos le llamaban Maestro. Jesús revela su existencia como Palabra y te pone en camino de una aventura Pascual. “Quiere narrar en mi una historia que me sucede” Lebretón. “Escribía con el dedo”. Los signos inertes de la escritura se vuelven  llenos de significado en la mente, y los del evangelio en el corazón.

¿Leer la vida desde la Ley cosificada o leer la vida desde la compasión de Dios? Es una de las cosas que se dirimen en este evangelio. Es muy difícil comprender la radicalidad de este mensaje de Jesús que nos confronta con nuestra mente estrecha de miras y el corazón lleno de piedras, dispuestos a lapidar continuamente. Jesús trae una escritura nueva: su vida, sus hechos, las experiencias y los anhelos de la gente. Una escritura semilla que germina dentro del surco que es cada uno. “En medio del escombro oirás  alegría y gozo, florecerán las flores”  Isaías

La escritura responde a la necesidad de recordar. Es el testimonio de alguien o algo que no está. El texto que escribe Jesús con el dedo en el suelo está mudo, porque ha dejado de ser la voz de alguien ausente: Jesús ahora es la voz de Dios. Al  Escribir en el suelo cuestiona el principio de exterioridad de Dios. La palabra escrita ha roto sus lazos con Dios y es depósito de una búsqueda, porque Jesús, ahora, es la escritura, y está aconteciendo. Jesús trae un cambio, no existe la ausencia de Dios ni omnipotencia patriarcal, él es la Presencia, que será viva siempre.  “Yo te daré libro vivo” le dijo Jesús a la mística Teresa de Jesús. “Sí, Jesús tiene necesidad de penetrar nuestra carne para poder llamarse de verás Resucitado viviente” nos enseña Lebreton

¿Por qué el cuerpo de la mujer y su sexualidad en este pasaje? El cuerpo en este pasaje es propiamente el texto- el cuerpo de la mujer con Jesús- y se consolida en ello una revuelta íntima. Yo tampoco te condeno”se incorporó y quedó junto y frente a ella” abierto Jesús a una lectura sin precedentes en la vida y de la vida. Él es la nueva comunión de Dios con la mujer, y en ella, todos los seres humanos, la que universaliza la identidad humana es ella, con una misión: llevar el don de Dios al mundo, que eso es lo que quiere decir: ”Ve y en adelante no peques mas”Jn811

Jesús estaba escribiendo otra Ley, donde la humillación, el sometimiento y el escarnio no serán aceptables” Quien esté sin pecado tire la primera piedra” Jn8,7

Jesús pedía a sus coetáneos un salto al Espíritu, como el que dio la humanidad con la escritura.

La escritura desarrolla un proceso que en el discurrir del tiempo va produciendo sentido. El proceso no lo hace la inteligencia fundamentalmente sino la sensibilidad, la atención, la escucha, la receptividad. Se trata de descubrir las huellas que deja en ti y dejar siempre  que interpele la vida. Así es Jesús en nuestra vida. La fe es abrirse al Misterio  y no aferrarse a unas formulas, es más poética que dogmática.

La Vida va a ser el nuevo texto. La escritura será la Pascua.

Las palabras escritas dan cuenta de un significante ausente. En contraposición, Cristo que es la escritura nueva, comienza con él ,un sentido nuevo de Dios. Dios viniendo a nosotros. Dios buscando nuestra  amistad, arrancándonos de nuestra noche, llevándonos al alba de la madrugada “yo te daré libro vivo” Será como la sangre que corre por las arterias que unen la cabeza y el corazón, que  hace florecer la vida de todos los órganos. No la sientes, pero te mantiene viva.

 Escribe Lebreton:

“Obedeceré la Ley de tu boca

Escribiré tu silencio sin traducir

Quien tenga oídos que oiga.

A lo ya escrito por Dios

Tú debes completarlo

Con Él.

¡Escritura! hecha Vida, entregada”  Promesa cumplida en Teresa de Jesús : «Yo te daré libro vivo”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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